Es cierto que a lo largo de la historia, la moda y las prendas de vestir han experimentado cambios significativos, y lo que se considera «normal» o «apropiado» para hombres y mujeres ha variado a lo largo del tiempo y en diferentes culturas. En muchas sociedades antiguas, incluyendo las de Mesopotamia, Egipto y Grecia, tanto hombres como mujeres llevaban faldas o túnicas, y no fue hasta después cuando las normas de vestimenta comenzaron a dividirse más claramente según el género.

La evolución de la moda y las tendencias de vestimenta ha estado influenciada por una variedad de factores, incluyendo las necesidades prácticas, las actividades laborales, la moda, la religión y las normas sociales. Por ejemplo, la adopción de pantalones por parte de los hombres puede asociarse históricamente con actividades como montar a caballo, trabajar en el campo o participar en guerras, donde los pantalones proporcionaban mayor comodidad y protección.

A lo largo del tiempo, estas distinciones se volvieron más arraigadas en las sociedades occidentales, y la moda se convirtió en una forma de expresar la identidad de género y las normas sociales. Sin embargo, en la actualidad hay un creciente movimiento hacia la moda sin género y la aceptación de la diversidad en la elección de la vestimenta. Muchas personas desafían las normas de género en la moda, optando por prendas que se ajustan a su estilo personal en lugar de a las expectativas tradicionales basadas en el género.

Tal como se está promoviendo en el sector educativo. Pues, la libertad de elección en la vestimenta escolar se está centrado en la igualdad de género y la eliminación de estereotipos, permitiendo a los estudiantes expresar su identidad de género de una manera que les resulte más cómoda y auténtica.
Dicho en otras palabras, gracias a la iniciativa de la ex Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, los niños y niñas ya tienen el poder de decidir utilizar entre falda y pantalón. Esto refleja un enfoque progresista y orientado hacia la igualdad de género en la educación. Tal medida busca eliminar barreras de género y fomentar la libertad de expresión individual.

Es importante destacar que estas iniciativas son parte de un movimiento más amplio hacia la igualdad de género y la promoción de la diversidad en diferentes aspectos de la sociedad, incluida la educación. Las acciones que buscan desafiar normas de género tradicionales en la vestimenta pueden contribuir a un entorno más inclusivo y respetuoso en las escuelas.
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