Pocos autos se quedan por tanto tiempo en el imaginario de las personas y uno de ellos, no me lo pueden negar, es el ‘vocho’. Aún podemos encontrarlo por las calles algunas veces y es inevitable sentir esa nostalgia por un auto tan lindo para muchos de nosotros.
En Puebla había una planta que fabricaba estos modelos de la marca Volkswagen, pero se paró la construcción de estos modelos el 30 de julio del 2003. Su historia se remonta hasta 1930, cuando la industria automotriz buscaba crear un auto que se volviera muy popular entre la población. Fue en 1934 que Ferdinand Porsche, ingeniero mecánico, presentó el proyecto ¨Volkswagen Sedán Tipo 1¨, mejor conocido más tarde como ‘escarabajo’ y actualmente ‘vocho’. Era un auto con diseño interesante, motor en lo que actualmente es la cajuela, interiores cómodos para su tiempo y económico, por eso es que gran parte de las personas pudo costearlo.

Este automóvil siempre se ha caracterizado por funcionar bien en prácticamente cualquier terreno, incluso en su momento fue usado durante la guerra para el transporte de tropas. 20años después, los vochos fabricados anualmente superaban los 5 millones, esto ayudó demasiado a Alemania a recuperarse después de la guerra.
El vochito llegó a México en 1954, tras una exposición en Ciudad Universitaria sobre el país alemán y su industria automotriz. Les gustó a muchos de los mexicanos, por lo que comenzó a ganar popularidad. Fue en 1967 que se produjo el primer escarabajo en la planta de Puebla. De igual forma, se rompieron diferentes récords de fabricación y ventas, y existe el registro de que en esa planta se ensamblaron 1, 691, 542 autos. De ahí en adelante, llegó también a ser el vehículo más utilizado por taxistas. La última edición del escarabajo llegó a costar 84 mil pesos. Hoy en día, muchos de nosotros recordamos a este interesante carrito por eso y más.
Ahora podemos ver en las calles algunos sucesores del vochito, como el beetle u otros modelos de la marca alemana, pero nada igualará a ese auto que tenía gran aguante y rendimiento. Seguro fue el mejor acompañante de muchos mexicanos durante largos trayectos, por eso lo recordamos con tanto cariño.

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