El cine en México comenzó en 1896, cuando los hermanos Lumière enviaron el primer cinematógrafo al país. La primera función se hizo nada más ni nada menos que en el castillo de Chapultepec, para el presidente Porfirio Díaz. Desde entonces, comenzaron a surgir muchas salas (algunas improvisadas, otras más adecuadas) en diferentes partes de la Ciudad de México. Muchas de ellas quedaron para la historia y otras, sorprendentemente, evolucionaron y aún existen. En este artículo te hablaremos un poco sobre lo que se sabe de ellas.
De acuerdo con Juan Carlos Briones, que se ha dedicado a la investigación del urbanismo y la historia de la ciudad, el Salón Rojo fue el primer cine en la ciudad. Se ubicaba en Madero esquina con Bolívar, en la Casa Borda. Fue creado por Salvador Toscano, quien después se convirtió en cineasta. Cerró tiempo después, pero fue Jacobo Granat, personaje muy importante para la industria cinematográfica, quien lo volvió a revivir en 1906. A partir de esto, el austriaco comenzó un imperio en cuanto a salas (40 en todo el país).

Después, espacios más grandes se adecuaron y se volvieron grandes cinematógrafos. Los primeros cines más grandes fueron Real Cinema y Palacio Chino. Ahora los espacios albergaban hasta mil y siete mil personas. El Real Cinema aún funge como multicinema y el Palacio Chino cerró hace unos años y está abandonado.

Fue en 1970 que este concepto perdió popularidad con el surgimiento de los multicinemas. Esta nueva idea volvió los grandes espacios en varias salas de cine donde se proyectaban diferentes películas. La capacidad de cada una también disminuyó considerablemente y es la forma en la que lo conocemos actualmente.
Poco a poco los grandes recintos fueron perdiendo la batalla debido al declive de las películasnacionales, la poca producción de películas en Estados Unidos y el auge de las nuevas cadenas como Cinemex y Cinépolis. Incluso el terremoto de 1985 afectó muchos de esos lugares. Algunos de ellos se encuentran abandonados y otros se planea ‘rescatarlos’ deacuerdo con reportes del gobierno capitalino.

Esta es la historia, a grandes rasgos, de los cines en la CDMX. Sería increíble que muchos de ellos se restauraran y volvieran a operar, significaría una actividad interesante y diferente para la sociedad.

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