La sociedad en la que vivimos centra mucho su atención en los hombres y basta con analizar los libros de texto de historia de la primaria para darnos cuenta de ello: en sus páginas mencionan a pocas mujeres, a comparación de hombres. Ahora que estás pensando sobre esto: ¿a cuántas mujeres de la Revolución o Independencia recuerdas? ¿Y a cuántos hombres? Ahí tienes tu respuesta.
Que a las mujeres no se les reconozca tanto no significa que no hayan alcanzado logros muy importantes y en este artículo te haremos un listado de algunas de ellas que tal vez no conozcas, pero deberías:
Margaret Keane fue una pintora estadounidense muy popular en los años 60. Sus obras son populares porque destacan el aspecto de los ojos, que son muy grandes. Incluso Tim Burton abordó su historia en la película “Big Eyes”. Esta mujer pintó varios cuadros y su marido al ver su éxito decidió venderlos y además se cobró su autoría. Más tarde se divorció de su esposo y en el juicio por la autoría de las obras fue que demostró, con tan solo pintar un cuadro, que ella era la artista.

Valentina Tereshkova fue una astronauta y en 1963 se convirtió en la primera mujer en viajar al espacio; realizó una expedición en solitario y la misión era comprobar si tanto hombres y mujeres presentaban la misma resistencia a las condiciones fuera del planeta Tierra, lo cual se comprobó.

Lise Meitner fue una física austriaca que descubrió el meitnerio y la fisión nuclear. Por un tiempo realizó sus experimentos en un sótano, hasta que fue aceptada en la Universidad de Viena. El problema fue que su compañero de investigación fue quien recibió el Premio Nobel en 1944.

Maria Mitchell, astrónoma estadounidense, fue la primera mujer en entrar a la Academia Estadounidense de las Artes y de las Ciencias y en ser profesora de Astronomía. Esto después de que desde los 14 años se interesó en mirar al cielo con instrumentos de navegación que ella graduaba. Tiempo después incluso descubrió un cometa y presentó sus hallazgos al Observatorio de Harvard, por el cual recibió una medalla.

La lista podría continuar y faltan demasiadas mujeres que no se les ha dado el reconocimiento que se merecen, pero este es un gran momento para la reflexión. Los medios de comunicación y las instituciones seguirán relatando de los personajes que ellos quieran, pero está en nosotros ir más allá y, tal vez, difundir artículos como estos.
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