En la sociedad mexicana la suegra siempre ha sido un tema de polémica debido a que en los matrimonios usualmente generan problemas.
Usualmente los problemas vienen de ambas partes, es decir, tanto de la madre del marido como de la madre de la esposa, pero una investigación realizada por la UNAM se enfocó en los maltratos que sufre la esposa por parte de la madre de su esposo.
El estudio se basó en comunidades indígenas, las cuales se rigen comúnmente por usos y costumbres. Éste arrojó que las nueras sufren constantemente violencia (no necesariamente física) por parte de sus suegras, o en su caso, instigan a que el hijo lo haga. Cualquiera pensaría que por ser mujeres, ambas serían aliadas pero no es así.

Lo primero a tomar en cuenta, de acuerdo con la investigación, es que aproximadamente el 42% de indígenas que se casan se mudan a vivir al hogar donde el hombre creció (con su suegro, suegra u otros parientes). Entonces, al vivir ahí, las mujeres del hogar (suegra, cuñadas o hasta concuñas) le quieren demostrar lealtad al varón que provee dinero a la casa.
¿Y cómo es que las demás mujeres del hogar violentan a la nuera? No es necesariamente con violencia, también puede ser creando chismes o metiendo cizaña en la relación o humillándolas. Por ejemplo: la nuera sale de la casa a realizar el mandado y la suegra le informa al hijo que su esposa ‘se tardó mucho’, a lo que el esposo podrá pensar que ella le es infiel.

Cualquiera pensaría que todo esto puede derivarse de distintas cosas, como que las suegras deseaban otra mujer como nuera o porque simplemente no le simpatiza o se simpatizan entre sí, pero en realidad el problema es sistémico.
“Cuando hablamos de violencia de género pensamos solo en un hombre y una mujer, donde él la ejerce y ella es la víctima; hacerlo así nos limita en la comprensión de un fenómeno que es mucho más complejo, porque se asienta en instituciones, cultura, personas cercanas del entorno social; en este caso, la familia puede contribuir a esas dinámicas”, comentó Carolina Agoff Boileau, investigadora del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias.

Podríamos decir que esto ocurre debido a que en estas sociedades “lo que está en juego es el sistema patriarcal; y el patriarcado en este tipo de sociedades se define por la subordinación al varón,la residencia y la propiedad. Asimismo, está en juego la ‘decencia’, que la mujer joven no ponga en riesgo el ‘honor’ de la familia”.
Este tipo de violencias no están muy lejos de la vida en la ciudad, por lo que visibilizarlas y actuar en contra de ellas es un compromiso que deberíamos de hacernos todas las personas.
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