El debate con respecto a las personas transexuales compitiendo en la división femenil ha dado mucho de qué hablar últimamente, debido a que muchos consideran que cuentan con una ventaja al compararse con sus competidoras.
Los parámetros que establece cada disciplina con respecto a este tema son muy parecidos y se basan en el nivel de testosterona que tenga el cuerpo de la persona. Las personas transexuales deben someterse a un tratamiento que reduce −en el caso de hombres que se identifican como mujeres− esa sustancia de su cuerpo para equipararse al nivel que usualmente tienen las mujeres, el cual es mucho menor.
De acuerdo con Nancy Hogshead-Makar, cuatro veces medallista de los Juegos Olímpicos, a las personas trans no se les debería de negar la oportunidad de competir con personas cisgénero (aquellas cuya identidad de género coincide con su fenotipo sexual) siempre y cuando ya hayan sido sometidas al mencionado tratamiento, porque de no ser así, sí contarían con una gran ventaja sobre sus competidoras.
Recientemente hubo una fuerte controversia en el mundo del deporte después de que la atleta trans Lia Thomas compitiera en la categoría femenina de natación de la NCAA y ganara por una diferencia considerable en los tiempos. Thomas ha evidenciado que se sometió al tratamiento por poco más de dos años, pero entonces, ¿qué sucedió?
De acuerdo con la nadadora olímpica, se debe tener más cuidado al aceptar que una persona trans compita porque si no puede ocurrir lo mismo que con Thomas. Ella está segura de que la culpa la tuvo la NCAA por dejarla competir sin revisar correctamente diversos parámetros que establecen que una persona trans pueda competir sin ventaja alguna.
Asimismo, otros expertos declararon que es necesario que el Comité Olímpico Universitario (COI) modifique los parámetros actuales para aceptar a las personas transexuales en las competiciones, ya que basarse solamente en el nivel de testosterona en el cuerpo no es suficiente. Esto quiere decir que, como dijo Hogshead-Makar, no es culpa de los atletas en ningún momento, sino de los distintos comités que no han modificado los parámetros mencionados anteriormente.
Casos como el de Lia Thomas hay y seguirán habiendo en dado caso de que no se modifiquen los parámetros. Éstos se basan en los avances científicos y sin duda este tema dejará el debate abierto, pero es necesario que el COI ponga manos a la obra porque tanto la inclusión como la justicia son factores determinantes en el deporte y ninguna persona debería ser excluida de poder competir a cualquier nivel o categoría.
Fuentes: