Mundialmente, se ha reportado un fenómeno en el que los empleados jóvenes abandonan sus empleos más rápido que como se acostumbraba anteriormente. Solía ser muy común que una persona permaneciera en un trabajo más de 2 años, mientras que actualmente no lo es.
Los millennials y la generación Z han demostrado que sus expectativas son muy diferentes a las de otras generaciones. Tal vez sea porque crecieron rodeados y cercanos a la tecnología o porque los problemas de la sociedad actual son diferentes.
De acuerdo con la Encuesta Global de Deloitte sobre las preferencias laborales de la Generación Z y millennial 2022, aproximadamente al 40% de la generación Z y al 24% de los millennials le gustaría abandonar su trabajo tras haber cumplido dos años. Al preguntarles por qué lo abandonarían, el resultado arrojó que la razón principal sería la paga, seguida del impacto negativo de ese empleo en su salud mental. Relacionado con esto, el 46% de las personas de la generación Z y el 45% de los millennials reportó sentir estrés laboral.

De igual manera, según la encuesta, los tres principales factores por los que los jóvenes se inclinan para tomar un empleo en alguna empresa son los siguientes: 1) el trabajo debe permitirles balancear los otros aspectos de su vida, 2) debe permitirles aprender y desarrollarse, y 3) debe permitirles obtener un salario considerable o beneficios financieros.
Otros aspectos, aunque no menos importantes, fueron que en las compañías los hagan sentir valorados o incluidos, que puedan crecer y que puedan tener un empleo híbrido, es decir, que puedan trabajar en casa o ir a la oficina de manera alternada. Cerca de tres cuartas partes prefieren este último modelo.

Asimismo, consideran muy importante el hecho de que el trabajo se alinee con sus valores. Si su empleo tiene un impacto social o ambiental así como una perspectiva cultural inclusiva, son más propensos a quedarse en ese empleo hasta cinco años o más.
Michele Parmelee, titular de Deloitte Global, agregó que las expectativas de que las empresas conduzcan o impulsen un cambio social o ambiental nunca habían sido tan altas. Las generaciones pasadas no esperaban que las corporaciones tuvieran un rol en este tan esperado cambio social por las generaciones jóvenes. Por ejemplo, solo el 15 % aproximadamente de las dos generaciones piensa que las empresas están tomando cartas en el asunto para combatir el cambio climático.

Las compañías están considerando responder a las demandas de las nuevas generaciones ofreciéndoles modelos híbridos de trabajo, horarios flexibles, beneficios financieros y enfocados en su salud mental, semanas de trabajo de cuatro días, etcétera.
Los tiempos han cambiado y quien no se adapte está condenado a extinguirse, por lo tanto, las empresas tendrán que flexibilizarse ante las demandas de las nuevas generaciones para atraerlas y seguir siendo competitivas.
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