Muchas personas darían lo que fuera por ser famosos de internet, tener una gran cantidad de seguidores, recibir millones de likes y comentarios positivos. De hecho, hay muchas celebridades que tienen todo eso y más, pero ¿a qué costo? Los problemas de ansiedad y depresión provocados por la fama han hundido a diferentes influencers, que a pesar de aparentar una imagen feliz frente a sus fans, su cara real es la que esconden cuando la cámara se apaga. Debido a esto, algunos youtubers se han tenido que retirar de la plataforma para atender su salud mental que debe estar por encima de cualquier cosa.

Los más jóvenes son los que más sueñan con tener la “vida perfecta” de las estrellas de internet sin tener en cuenta las consecuencias. Pareciera un trabajo fácil pararse frente a una cámara, estar viajando por el mundo, que millones de personas vean tus videos, recibir el doble de críticas, etc. Sin embargo, es un trabajo que a la larga provoca graves problemas mentales que requieren un tiempo considerable para la recuperación.
Exponerse ante millones de usuarios de internet es un arma de doble filo, por un lado están las personas que dejan likes y comentarios positivos, pero también hay un lado oscuro en el que los youtubers reciben insultos, odio, acoso y hasta amenazas de muerte.

Los especialistas están de acuerdo que todo esto genera ansiedad, y lo más recomendable es retirarse totalmente de las redes sociales. Saltar a la fama significa un cambio drástico en el estilo de vida que puede llevar a distanciarse de la familia y amigos que eran cercanos.
La nostalgia al recordar que antes de la fama tenían vida privada, que podían salir al cine sin la menor intrusión, o simplemente tomarse una foto con una amiga no generaba mayor controversia, pero ahora sí. Esto es lo que lleva inevitablemente a la depresión.

Una persona no famosa podría preguntarse ¿por qué se deprimen si lo tienen todo? Bueno, hay que tener en cuenta la predisposición genética de una persona a sufrir depresión o ansiedad, así como la resiliencia a enfrentar estos trastornos mentales.
En conclusión, la capacidad de respuesta de cada persona no depende de la fama, sino de la personalidad y el poder adaptarse a ciertas circunstancias para superarlo. Y al final siempre debemos tener presente que ni toda la fama ni todo el dinero del mundo nos hará felices, porque la felicidad está dentro de nosotros mismos.
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