¡Cómo ha cambiado el mundo! El calentamiento global, las crisis económicas, la pandemia, entre otras cosas, han impactado en las decisiones de las nuevas generaciones que no desean tener hijos.
Antes las parejas se casaban muy jóvenes y al poco tiempo empezaban a tener hijos, no 1 ni 2, sino varios que siguieran heredando el apellido. Ya se empezaba a vislumbrar desde la generación de los millennials esa tendencia a no desear hijos, pues aún más, los de la generación Z pareciera que ya nacieron con ese chip “childfree”. Los padres de estas generaciones se extrañan ante este hecho o también que sus hijos prefieran adoptar mascotas como perros o gatos, y criarlos como sus hijos.

Para la generación Z son muy claros los motivos para no desear tener sucesores, y el más importante es que la crisis económica hace pensar en la vida que le podrán dar a sus hijos. A nadie le gustaría que sus hijos pasen carencias, que no tengan lo que uno sí tuvo. También es preocupante el desempleo que va en aumento, en estos tiempos, tener una carrera profesional no garantiza conseguir un buen trabajo.
La segunda razón es el futuro poco esperanzador que provoca el calentamiento global, y más que la sobrepoblación es uno de los factores que lo ha causado. La generación Z siente más preocupación por esto ya que aún les falta por vivir, en comparación a la generación de sus padres que ya vivieron más de la mitad de su vida. Actualmente, es una decisión responsable que involucra muchos elementos que se deben tomar en cuenta, y no sólo tener hijos porque sí.
Ahora, otra de las consideraciones que se plantean los jóvenes es el cambio drástico a su estilo de vida que involucraría traer niños al mundo. Para esta nueva generación es primordial llevar una vida feliz y emocionalmente estable antes de tomar una decisión que impactaría severamente su salud mental.
Suena egoísta, pero en las relaciones amorosas de los jóvenes, la felicidad es una tabla que se balancea y que podría caer ante cualquier ventizca que sacuda la relación, por lo que la preocupación por su felicidad es vital.

La fertilidad es otro punto que analizar. Fuera de lo que ha pasado en el mundo, de acuerdo a una investigación realizada en Europa, las tasas de fertilidad han ido disminuyendo año con año, puesto que la concentración de espermas de los hombres es menor.
Por otro lado, los abortos espóntaneos también han ido a la alza, de tal manera que se estima que para el año 2045 el mundo será infértil. En conclusión, para la generación Z es más responsable no traer hijos a un planeta sobrepoblado que se está acabando y se acabará pronto.
Fuentes: