En la época de los años 70 la homosexualidad aún era considera como una enfermedad, algo que estaba presente en los manuales y estudios de los psiquiatras. Todas las teorías que surgían de esa llamada “enfermedad” no eran mas que escritos sin fundamento científico, con profundas raíces de subjetividad y connotaciones estereotipadas.

El rechazo hacia la homosexualidad lleva siglos, aunque también depende de la región y época donde se analice, pero el primer índice que se encuentra en la historia de la humanidad es en el siglo XIV a.C. en la Ley 20a de Babilonia.
En esta ley se condenaba a volverse eunuco a quien lo descubrieran teniendo relaciones sexuales con una persona de su mismo sexo. Cada civilización fue dándole un significado a la homosexualidad, según sus costumbres y su religión.
Como sabemos, una de las religiones más influyentes de la humanidad es el catolicismo, partiendo de que fue la religión oficial de Roma y de muchos reinos antiguos no es raro encontrar referencias sobre el repudio hacia la comunidad homosexual. En el antiguo testamento se pueden encontrar ciertas opiniones sobre las relaciones entre el mismo sexo, donde supuestamente Dios considera este acto como reprobatorio, vicioso y malvado.
Todas esas connotaciones llevaron a que los católicos e igual otras religiones detestaran la idea de la homosexualidad, viéndolo como símbolo de maldad y como si un demonio se metiera en las personas para realizar esos actos, por lo que algunos pensaban que con exorcismos, torturas o evangelizaciones se podría curar esa enfermedad.

Esta percepción negativa llegó incluso a los científicos, en especifico a los psicólogos, que durante los siglos XIX y XX consideraron la homosexualidad como una enfermedad mental, desarrollando teorías basadas solamente en percepciones estereotipadas y subjetivas.
Por ejemplo en 1886, en su libro “Psychopathia Sexualis”, el psicólogo alemán Richard von Krafft, decía que la homosexualidad era hereditaria y que era una perversión en la sexualidad.
Por otro lado, Sigmund Freud consideraba a la homosexualidad como un conflicto dado durante el desarrollo de la identidad sexual, atribuía la culpa a las madres por ser muy exigentes con sus hijos.
Ya en los años 70 se dio una fuerte revisión a las teorías contra la homosexualidad, y en el año de 1973, por parte de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA), se eliminó el diagnóstico de la homosexualidad como enfermedad, aunque oficialmente hasta los años 90 se quita por parte de la Organización Mundial de la Salud, lo que se considera oficialmente como el término de esta idea difundida en el mundo.
Debemos reflexionar sobre las barreras y ataques generados, a personas que sólo buscaban sentirse libres de expresar sus gustos afectivos, sin que nadie los juzgara o violentara. Hay que recordar lo que sucedió en el pasado, para que no pase en el futuro, siempre se debe respetar a las demás personas sin importar sus gustos o tradiciones.
Fuentes:
https://www.elmundo.es/elmundosalud/2005/06/24/medicina/1119625636.html
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