Abuso, Malacrianza

Las restricciones de género han cambiado

Los estereotipos y costumbres machistas han estado presentes en toda la historia de la humanidad. Es grato saber que estas prácticas van cambiando y ahora las restricciones entre géneros se han modificado haciendo que, por ejemplo, una mujer pueda trabajar como mecánica y que un hombre quiera usar una bolsa de mano.

Este avance no ha sido fácil, estos cambios de modos de vida han transformado la cultura, cambios que incluso a algunas personas les molestan, más en específico a generaciones adultas. Por ello es necesario señalar su importancia y exponer el duro camino que han tenido las mujeres para llegar a esto.

Durante siglos las mujeres habían estado relegadas a realizar ciertas actividades o trabajos que limitaban su desarrollo, ya que siempre se priorizaba a los hombres en todos los sentidos, excluyéndolas a ellas de realizar sólo las actividades del hogar y a criar a los hijos.

Afortunadamente ha mejorado la situación en la actualidad. Uno de los cambios más importantes son los derechos a los que ahora tienen apertura las mujeres, ya que hace un siglo la mayor parte no podía votar, ni tener opinión alguna en la creación de las leyes, que al final de cuentas también les afectaban

Múltiples movimientos feministas ayudaron a corregir el trato desigual entre géneros. Estos cambios han ido modificando la cotidianeidad, quitando las restricciones que antes se veían como algo común, por ello es bueno destacar algunos de estos cambios que, para bien, han significado la integración del género femenino a varias áreas de todo tipo.

Comencemos con algo pequeño, la libertad de vestimenta y el uso de pantalones. Sonara ridículo, pero a inicios del siglo XX se arrestaba a las mujeres por llevar pantalones e incluso hacían firmar contratos a las profesoras para que no llevaran pantalones, porque se tenía la costumbre y también muy interiorizado el hecho de que los hombres eran los que los llevaban.

Por fortuna esas ideas machistas se dejaron de lado, aunque tuvieron que pasar décadas para que se normalizara la libertad de vestimenta en las mujeres.

Otra de las actividades es la de participar en la guerra, realmente la inclusión de mujeres en el ejército para enfrentar batallas bélicas, no sólo estar apoyando como enfermeras, fue hasta los años 70.

El divorcio y el manejo de sus bienes en el matrimonio, de igual forma como la vestimenta, el poder divorciarse por parte de la iniciativa de la esposa era algo casi impensable, al igual el hecho de que la mujer manejara sus propias ganancias económicas, ya que se tenía por costumbre que el marido era la cabeza de la familia y por ende él decidía que hacer con la economía familiar.

Fue hasta casi mediados del siglo XX que se empezó a generalizar el divorcio por decisión de cualquiera de las partes y el manejo de los recursos de la familia ha sido paulatino, pero ya la mayoría de países acepta el manejo económico de la mujer en la familia.

Como estos ejemplos hay bastantes, la inclusión de mujeres en los videojuegos, como doctoras, ingenieras, directoras de cine, empresarias, boxeadoras, futbolistas, físicas, químicas, abogadas y muchas profesiones más.

En prácticas cotidianas las mujeres siguen demostrando su protesta contra los estereotipos machistas, que han estado presentes en la cultura mundial durante muchísimos años.

Pero aún queda mucho camino que recorrer, pues a pesar de que sí ha habido cambios en el pensamiento humano, aún existen pequeñas prácticas, casi inconscientes, que siguen promoviendo un pensamiento divisorio entre géneros y son elementos a los que aún se aferra parte de la sociedad más adulta.

Sólo esperemos que continúe este avance en la equidad de género y se pierdan esas practicas machistas.

Fuentes:

@LaCanaVerde

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