Es increíble cómo han cambiado las cosas en sólo unas cuantas generaciones. Objetos que unos años atrás eran indispensables, hoy se han vuelto obsoletos e incluso se encuentran a punto de desaparecer.
Hoy no podemos imaginarnos el mundo sin computadoras. Estos aparatos se han vuelto indispensables, pero antes de que en las casas hubiera una laptop o computadora de escritorio, había máquinas de escribir. Era tal su popularidad que en las escuelas había talleres dedicados únicamente a la mecanografía.
Todos tenemos a esa abuela que colecciona figuras de cerámica. Vitrinas llenas con piezas que han coleccionado a lo largo de los años y se han convertido en un tesoro, esas, que teníamos prohibido tocar cuando éramos niños. Creíamos que coleccionar algo ridículo, pero terminamos coleccionando nuestras propias figuras.
Sí, los funko pop son las figuras de cerámica del futuro.

Los despertadores eran uno de los artículos básicos de cada hogar. Ya fuera de cuerda, baterías o que se conectaran a la corriente eléctrica, estos relojes eran ajustados para despertarnos cada mañana. Increíblemente, pasaron de ser objetos indispensables a ser obsoletos gracias a los teléfonos celulares.
Estos pequeños dispositivos sólo tienen que ser programados una vez y se pueden agregar diferentes alarmas. Que no nos extrañe si en unos años los niños ni siquiera saben lo que es un reloj despertador.
¿La casa de tus abuelos está llena de fotografías y álbumes fotográficos? Esto era algo muy común gracias a las cámaras análogas. Para poder ver las fotografías era necesario que se revelaran los rollos en centros especializados.
Era imposible saber cómo lucirían las fotografías hasta tenerlas en las manos, y muchas terminaban en portaretratos, adornando muebles y repisas. Todo ese proceso ha sido sustituido por los smartphones, gracias a sus cámaras de gran definición, podemos tomar fotografías en cualquier momento, aunque la costumbre de imprimirlas se ha perdido. Para exhibirlas sólo se necesita guardar las imágenes deseadas en memorias y conectarlas a portaretratos digitales.

Los mapas, directorios telefónicos y las enciclopedias son otros objetos indispensables de los hogares mexicanos que han desaparecido. Con el paso del tiempo, acceder a la información proporcionada en estas publicaciones se ha vuelto pan comido gracias al internet y los dispositivos móviles. Tener toda la información en la palma de nuestra mano se volvió la costumbre.
La forma en la que consumimos contenido es quizá la que más cambios ha sufrido en los últimos años. De VHS a DVD, después a Blu Ray y por último el streaming, ver cualquier película en cualquier momento ahora es posible. Lo mismo sucede con la música: los viniles, cassettes y cds son prácticamente obsoletos actualmente.
¿Cuál será el siguiente objeto que sea reemplazado por una versión más moderna? ¿De qué se reirán nuestros nietos así como nosotros nos reímos de las cosas favoritas de nuestros abuelos?
Fuentes: https://verne.elpais.com/verne/2017/04/03/articulo/1491207327_360020.html