Hablar sobre depresión se ha vuelto cada vez más común. El tener fácil acceso a la información permite que cada vez más personas se acerquen a pedir ayuda profesional. Esto ha creado la falsa creencia que las nuevas generaciones son más débiles, pero la realidad es muy diferente.
En los últimos años, los más jóvenes han sido catalogados como “generación de cristal” por los adultos mayores de la sociedad. Esto se debe a que no sólo han aprendido a levantar la voz ante las diferentes injusticias sociales, sino que también es más probable que busquen ayuda para tratar diferentes trastornos mentales.

La depresión, estrés y demás enfermedades no son nada nuevo ni una moda, al contrario. Han estado presentes en nuestra sociedad desde hace décadas, pero no existía la abertura que tenemos hoy en día para hablar de estos temas tan delicados.
Adicciones como el alcoholismo, tabaquismo y drogadicción son el resultado de diversos problemas mentales y emocionales que no han sido resueltos. En una época en la que acudir a un profesional era motivo de vergüenza, la sociedad buscaba formas de sobrellevar su carga emocional.

El trauma y enfermedades que no han sido atendidas, terminan por hacer estragos incluso en los núcleos familiares. ¿Cuántas historias no hemos escuchado sobre padres que son física y emocionalmente abusivos con sus hijos y parejas? Estas conductas fácilmente se convierten en hábitos y puede ser difícil romper con esta cadena.
Nuestros padres e incluso nuestros abuelos pueden sufrir de alguna enfermedad mental. Eso no es motivo de vergüenza, y una de las mejores maneras de apoyarlos es animarlos a buscar ayuda profesional. La salud mental es tan importante como la salud física, y nunca es tarde para buscar un mejor estilo de vida.
Fuentes:
https://www.milenio.com/estilo/generacion-cristal-millenials-sensibles-baby-boomers