En algún momento de la vida, si trabajabas duro para obtener tu crédito podías comprar tu propia casa, con el espacio suficiente para toda la familia. Actualmente no sólo es más costoso adquirir una casa o departamento, sino que también estos espacios son cada vez más pequeños.

Las necesidades de la gente cambian con el tiempo, de esto no hay duda, y son esas precisamente las que han originado tantas alteraciones en el mercado inmobiliario.
Todos queremos un trabajo que esté cerca de nuestro hogar, ¿no? En teoría es una buena idea, sin embargo, el problema se presenta cuando los centros de trabajo se concentran en sólo algunas zonas, lo que vuelve los espacios habitables más costosos por el incremento de la demanda.
Al final del día, los bienes raíces son un negocio. ¿Por qué albergar una familia cuando puedes tener a tres o cuatro en el mismo espacio? Es cada vez más común ver que casas en colonias muy solicitadas son derribadas, para dar paso a edificios con departamentos tan pequeños que apenas llegan a los 60 metros cuadrados.

Las casas y departamentos no son los únicos que han pasado por alteraciones en su tamaño. Tus ojos no te engañan, los colchones que ves en las tiendas sí son cada vez más pequeños. De otra forma, ¿cómo los harías entrar en las pequeñas habitaciones de los hogares actuales?
La cocina también es la sala y el baño también es la lavandería. Bajo la falsa premisa de “optimizar el espacio”, los objetos del hogar carecen de su propio lugar. Lo mismo pasa con los habitantes.
Un hogar digno debería ser accesible para todos los mexicanos. Si alguien pasa más de 40 horas a la semana trabajando, lo mínimo que merece es poder tener un lugar para descansar junto a su familia, donde cada miembro tenga el espacio suficiente para poder desarrollarse.
https://www.milenio.com/cultura/arte/vivienda-experimental
https://www.24-horas.mx/2019/04/08/viviendas-huevito-e-impagables/