El Internet nos ha acompañado durante décadas. Es una gran herramienta que nos permite acceder a información en sólo segundos, además de mantenernos comunicados. Es algo que todos usamos, pero no vemos como una fuente de ingresos, o al menos no lo habíamos visto así hasta ahora.
Cada vez son más los jóvenes que, en lugar de elegir profesiones tradicionales, se están inclinando por la creación de contenido y otros trabajos que dependen totalmente del Internet y las redes sociales.

Atrás quedaron los días en los que los jóvenes emprendedores se daban a la tarea de buscar un local con la ubicación adecuada para su nuevo negocio. Eso ya no es necesario en la actualidad; en lugar de gastar dinero en renta cada mes, invierten ese dinero en su tienda en línea, llegando así a muchísimas más personas, comparado con una tienda física.
La venta de artículos no es la única que se ha mudado al Internet, incluso los restaurantes se están mudando al mundo digital. Las llamadas “cocinas fantasma” se están volviendo más populares, son establecimientos que no cuentan con área para comensales, solamente las cocinas donde se preparan los alimentos que se piden a través de aplicaciones y son enviados a domicilio.

Parece ser que el trabajo en Internet es una de las muchas cosas a las que tendremos que acostumbrarnos. La falta de oportunidades en el mundo laboral actual, al igual que los bajos salarios, han orillado a un gran número de personas a probar nuevas fuentes de ingreso, aunque sea en medios no tan convencionales como en el pasado.
La educación, el entretenimiento y muchos otros servicios ya han migrado al Internet, sólo era cuestión de tiempo para que el trabajo lo hiciera también.
Fuentes:
https://www.emprendices.co/se-puede-vivir-de-internet/