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¿Por qué los niños ya no juegan en las calles?

Todas las generaciones del siglo XX pueden contar alguna historia sobre los juegos realizados al aire libre. Saltar, correr, reír y cansarse era el punto central en estas actividades realizadas y compartidas por generaciones.

Esta diversión o entretenimiento se realizaba con muy poco, un balón, una cuerda, canicas o un trompo eran suficientes para lograr el cometido. No existían aquellas herramientas digitales que han modificado el diario vivir de la sociedad y los juegos infantiles.

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Ciertamente se cuenta con condiciones ideales para seguir practicando este tipo de actividades, clima, parques, patios o inclusive la calle, sin embargo, conforme pasa el tiempo parece que esto ha dejado de ser prioridad en la manera de entretenerse de los menores.

Pero, ¿a qué factores podemos atribuir este comportamiento?

Hoy en día la tecnología ha sustituido casi por completo el contacto físico entre los pequeños con celulares, televisores, videojuegos que han reemplazado a la diversión y a la educación.

El aspecto social que generaban los partidos de algún deporte o alguna otra actividad en calles y parques, fue modificado por el concepto “on line”, pero no sustituyó el aspecto social, el trabajo en equipo y el respeto por los demás.

La falta de tiempo por parte de los padres es otro aspecto, resulta más sencillo entonces colocar a un niño frente a un aparato electrónico en casa, que permitirle salir.

El temor es otro factor muy marcado, una obsesión por la seguridad por parte de los padres o tutores que prefieren mantener “entretenido” al pequeño en este ambiente controlado, lo que habla de una mala crianza por parte de los mismos, ya que por reservas así no se desarrollan aspectos cruciales en la infancia como la tolerancia a la frustración, el control emocional y el desarrollo físico, entre otros.

Las consecuencias de estos cambios se resienten en lo físico, México se encuentra en el primer lugar mundial en obesidad mundial y el segundo en adultos. En aspectos emocionales se desarrollan niños con un menor control emocional, donde se complica el socializar y se desarrolla una falta de atención hacia el entorno en el que viven.

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Sin embargo, no todo es negativo, la tecnología desarrolla otro tipo de características en los niños, el aspecto motriz, los reflejos, la resolución de problemas cognitivos y se convierten en autodidactas.

Se puede encontrar entonces un equilibrio entre estos ambientes que no deben ser opuestos, el ejemplo es una parte importante, que cuenten con un tiempo considerable por parte de los padres fuera del aspecto tecnológico, fijando límites, horarios y maneras de hacer actividad física.

Fuente:

https://unpaiscontigo.es/ninos-no-juegan-calle/

https://www.excelsior.com.mx/comunidad/2018/01/08/1211772

https://www.xatakaciencia.com/psicologia/ninos-no-juegan-casi-calle-eso-malo-para-ellos

https://elpais.com/elpais/2016/03/17/eps/1458239815_927611.html

@Lacanaverde

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