Desde hace algunos años se tiene la noción de que los jóvenes no tienen hábitos de lectura. Esta idea ha sido impulsada principalmente por personas pertenecientes a la generación boomer, pero no podría estar más alejada de la realidad.

El término millennial se ha utilizado para etiquetar a los jóvenes de manera negativa, tachándolos de perezosos e incultos, pegados a los teléfonos celulares, lo cual en parte es cierto, aunque los dispositivos móviles son la fuente de información de las nuevas generaciones.
Aún a pesar de esto, la generación millennial no ha abandonado la lectura ni los libros físicos. Tan sólo en Estados Unidos, de esta generación cada individuo lee en promedio 5 libros al año, tanto físicos como digitales. Otro aspecto importante de sus hábitos de lectura es que le prestan más atención a la trama del libro que al autor o la portada.

La generación Z tampoco es ajena a la lectura. A diferencia de la generación Y ellos prefieren los libros electrónicos por diferentes razones, siendo la comodidad y facilidad de acceso los principales motivos para elegir los e-books.
Ya sea en sus teléfonos, tablets o computadoras, sin importar el lugar en el que estén pueden continuar con su lectura, que ocupa al menos 6 horas de su tiempo cada semana. La cuestión ecológica también tiene un peso importante al momento de decidir en qué formato van a adquirir un libro, pues el uso de papel y otros recursos ya les parece completamente prescindible.
Que las nuevas generaciones estén cambiando la forma en la que consumen libros no quiere decir que estén leyendo menos o no estén interesados en la lectura. El mercado literario ha logrado adaptarse exitosamente a los nuevos hábitos de consumo de las generaciones jóvenes volviéndolos accesibles y las redes sociales han creado comunidades para fomentar la lectura.
Fuentes: https://www.actualidadliteratura.com/las-nuevas-generaciones-leen-menos/
https://www.sinembargo.mx/17-02-2018/3384442